Lo que efectivamente existe en la propiedad
Superficies construidas, ampliaciones, dependencias, distribución, estado y características observables del inmueble.
Herencias y procesos judiciales · Regularización de propiedades
Cuando lo construido, ampliado o utilizado en una propiedad no coincide completamente con los antecedentes disponibles, esa situación puede ser relevante al momento de tasar, vender, heredar o dividir el inmueble.
Situación física y documental
La regularización de propiedades cobra importancia cuando existen diferencias entre la situación real del inmueble y los antecedentes que permiten describirlo formalmente.
Ampliaciones, construcciones adicionales, modificaciones de superficie o recintos que no aparecen correctamente reflejados en los antecedentes disponibles pueden generar diferencias entre lo que se observa físicamente y lo que puede considerarse dentro de una evaluación documentada.
Por eso, al regularizar una propiedad o analizar un inmueble que todavía presenta diferencias documentales, es importante separar dos asuntos: la situación jurídica o administrativa de la propiedad y su valoración inmobiliaria.
Dos planos distintos
Cuando existe una diferencia entre ambos, la tasación debe reconocerla y explicar cómo influye en el análisis del inmueble.
Superficies construidas, ampliaciones, dependencias, distribución, estado y características observables del inmueble.
Información que permite comprender cómo está descrita la propiedad y qué diferencias deben ser consideradas durante la evaluación.
Situaciones frecuentes
Impacto en la tasación
La superficie físicamente existente y la superficie respaldada por antecedentes pueden no ser equivalentes, por lo que la diferencia debe ser identificada.
Las propiedades comparables deben seleccionarse considerando diferencias reales de superficie, calidad, uso y condiciones del inmueble evaluado.
Una diferencia documental puede influir en la forma en que terceros analizan la propiedad, especialmente cuando la operación depende de antecedentes formales del inmueble.
La tasación debe explicar qué se consideró, qué antecedentes estuvieron disponibles y qué situación presenta la propiedad al momento del análisis.
Una construcción puede aportar utilidad al inmueble y, al mismo tiempo, requerir una revisión documental antes de ser considerada de la misma manera que una superficie correctamente respaldada.
Alcance de nuestro trabajo
Una tasación de propiedad no regularizada puede considerar las condiciones físicas observadas y los antecedentes disponibles para explicar cómo se construye la referencia de valor.
Sin embargo, la tasación no reemplaza los procedimientos administrativos, técnicos o jurídicos que puedan ser necesarios para corregir, actualizar o regularizar la situación de una propiedad.
Cuando el inmueble presenta ampliaciones no regularizadas, el análisis debe dejar claro qué existe físicamente y qué antecedentes respaldan esa situación al momento de la evaluación.
Herencias y procesos patrimoniales
Cuando el inmueble forma parte de una herencia, puede ser necesario revisar primero la tasación de propiedad heredada y reconocer las diferencias existentes antes de tomar decisiones de venta o adjudicación.
Si el bien debe incorporarse a una división de bienes, la situación física y documental puede ser relevante para comprender correctamente cuánto representa la propiedad dentro del patrimonio.
Y cuando el valor debe documentarse con una finalidad específica dentro de una instancia judicial, puede corresponder revisar el servicio de informe pericial de tasación.
Preguntas frecuentes
La tasación debe considerar los antecedentes disponibles y dejar clara la situación observada para no presentar como equivalentes superficies o condiciones que documentalmente pueden ser distintas.
La existencia física de una construcción puede aportar utilidad, pero su efecto en la valoración debe analizarse considerando también la información disponible y las condiciones concretas del inmueble.
La tasación determina una referencia de valor inmobiliario. La regularización puede requerir gestiones técnicas, administrativas o jurídicas que no son reemplazadas por una tasación.
El efecto concreto dependerá de las características de la propiedad, de la magnitud de las diferencias y del contexto en que se realiza la evaluación.